viernes, 7 de marzo de 2014

"VETE, SATANAS" (Mt 4, 1-11)

Hoy en día, en esta sociedad del bienestar en la que crecemos y nos desarrollamos no resulta nada fácil decir “Vete, Satanás” a la gran cantidad de tentaciones que se nos presentan. Renunciar a nuestras apetencias, a consumir en exceso, a conseguir un elevado salario, fama o poder (si están a nuestro alcance) es vivir en contracorriente. 

En este fragmento del Evangelio se nos muestra que Jesús supo decir “Vete, Satanás” a todo intento de ofrecerle comodidades, éxito o propiedades. Jesús no dudó en rechazarlo todo, incluso en aquellos momentos de debilidad, después de un largo ayuno. Sin embargo, ¿por qué a nosotros nos resulta tan difícil? 

Jesús fue capaz de rechazar inmediatamente cada una de las tentaciones porque sabía bien quién era: vivió como una persona coherente, en paz consigo mismo, plenamente consciente de que la Felicidad consiste en disfrutar de lo que somos, liberándonos de todo deseo que nos esclavice. El nos enseñó que es inmensamente mayor el Gozo que se experimenta al vivir libre, que la dicha ocasional conseguida a través de bienes materiales, éxito o poder.

Por tanto, avanzando por el camino del aprendizaje, todos podemos experimentar la Alegría del Ser, frente a la provisionalidad del tener o alcanzar. Además, la sociedad del tener genera grandes desigualdades entre las personas y no queremos ampliar la brecha. Creo que este texto nos propone avanzar en contracorriente en esta sociedad, mal llamada del bienestar, para dejarnos encontrar por la Libertad del Ser.
 
IOI

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